¿Qué aprenden los niños de 1 año en un colegio como CAPI? Descubriendo el mundo desde la primera infancia.

A los 12 meses, los pequeños están llenos de energía y curiosidad. Inscribirlos en un colegio especializado como CAPI no solo garantiza cuidados, sino que les abre un mundo de posibilidades de aprendizaje. Aquí te explicamos qué aprenden los niños de 1 año y por qué empezar temprano es una gran inversión en su desarrollo.


1. Exploración sensorial y motora

En el primer año de vida, los sentidos son la puerta al conocimiento. En CAPI, se proponen actividades que estimulan la vista, el oído, el tacto y el gusto a través de juegos con texturas, colores, sonidos y sabores. Estas experiencias fomentan el desarrollo motor grueso (gatear, caminar, empujar) y la coordinación motriz fina (agarrar objetos pequeños, encajar piezas).

Beneficios concretos

  • Mejora del equilibrio y la coordinación.
  • Desarrollo de la motricidad fina, clave para el futuro aprendizaje de la escritura.
  • Mayor autoconfianza al descubrir que pueden moverse y alcanzar objetivos.

2. Iniciación al lenguaje: ¡Hablan más de lo que crees!

Aunque aún no formen frases completas, los niños de 1 año absorben palabras a gran velocidad. En un entorno bilingüe como CAPI, se les expone a español e inglés mediante canciones, cuentos y rutinas diarias. Este acercamiento natural facilita la pronunciación nativa y la comprensión de ambos idiomas.

3. Habilidades sociales y emociones

A esta edad, los niños aprenden a interactuar con otros, a esperar turno y a compartir. En CAPI, los grupos reducidos (máximo 16 alumnos) permiten que cada niño reciba atención personalizada para manejar sus emociones. Los educadores emplean estrategias de inteligencia emocional, enseñándoles a reconocer la alegría, el enojo o la tristeza y cómo expresarlos de manera adecuada.

4. Descubrimiento a través del juego libre

El juego libre es el corazón del aprendizaje en la etapa inicial. Brinda a los niños la oportunidad de experimentar, decidir y resolver problemas. En CAPI, los docentes preparan ambientes seguros con materiales versátiles: bloques, disfraces, plastilina y objetos cotidianos. Los pequeños exploran, se ensucian, comparten y crean, mientras desarrollan su pensamiento creativo y crítico.

5. Educación con amor y seguridad

Lo más importante para un niño de 1 año es sentirse seguro y amado. En CAPI, cada educadora se involucra de manera cercana y afectiva, creando un ambiente de confianza para que los niños se atrevan a explorar. Las instalaciones están adaptadas a su edad, con baños a su medida, áreas de gateo y juguetes seguros.

Inscribir a tu hijo de 1 año en un colegio como CAPI es ofrecerle un entorno enriquecedor, donde cada día es una nueva aventura de aprendizaje. Verás cómo desarrollan su lenguaje, motricidad y habilidades sociales mientras se divierten y reciben cariño.

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